ÁFRICA: Cuna de la humanidad
ÁFIRCA:
La cuna de la Humanidad
El
continente más relevante es a la vez el más desplazado que se mantiene en ese
limbo cada segundo más alejado del reconocimiento que debería dársele, y es que
la situación africana pareciera no tener explicación a los ojos del mundo, pero
la realidad es completamente distinta a los ojos de quienes lo han saqueado a
placer durante años.
Este
continente es de los más diversos, sino que el más diverso de los 5 que existen
en el mapa, la riqueza africana se distribuye en recursos materiales, alimenticios,
naturales, ecosistemas, renovables y no renovables, considerado por muchos
historiadores como la madre de la humanidad, factores que nos hacen cuestionar
los motivos por los que a pesar de esta multiplicidad de beneficios este
espacio sigue siendo tan invisible e inestable.
Con
base en lo anterior, para descubrir el por qué de esta realidad repasaremos la
serie de antecedentes que la causaron o desencadenaron a fin de escudriñar el
proceso y aclararlo de mejor manera.
En
primer lugar, cabe reconocer que aunque las civilizaciones originarias como Mesopotamia
y Egipto mismas que comenzaron a escribir la historia humana surgieron en la
región africana, la exploración europea de la zona inició tardíamente, concretamente
hasta el siglo diecinueve cuando los misioneros y navegantes buscaban expandir
las rutas comerciales y dieron con estos nuevos territorios (sin saber que eran
nuevos).
Es
así como poco a poco las potencias internacionales enviaban expediciones para
conocer cada vez con mayor profundidad el área quedando sorprendidos por su extensión,
abundancia y ventajas que representaba su dominio tanto para el presente como
para el futuro de su administración. El control de estas tierras implicaba un impulso
para ellos, por un lado abría el camino para el comercio e intercambio de producción
y al mismo tiempo era un indicador de su poder en ascenso además de romper con
la visión eurocentrista de la época.
Con
base en lo anterior, y después del estudio exhaustivo del espacio africano,
varios mandatarios europeos mostraron interés en él, particularmente el
canciller alemán Otto von Bismark quién presentó una iniciativa para el reparto
de dicho continente entre el grupo de potencias mundiales en ese momento, (Alemania,
Francia, Reino Unido, España, Portugal y Países Bajos).
El
plan consistió en dividir el espacio geográfico en partes iguales y cediendo el
control de cada una a diferentes imperios para consolidar sus propias zonas de
influencia, importándoles en lo mínimo las consecuencias que traería esta decisión
dentro de las comunidades existentes a priori; étnica y socioculturalmente
hablando, modificando la apariencia o intentando incluso ocultar las
dimensiones reales de la región.
Es
aquí en donde cobra sentido la frase que sostiene que “en África las
fronteras están dibujadas a lápiz” porque tal pareciera que dichos límites
se mueven a conveniencia de los más poderosos, y es que, la lógica que se sigue con respecto a este
continente y de la que no muchas veces se habla; es básicamente como si aquellos
“regentes del mundo” se convirtieran en padres de un recién nacido a quien en
un principio procuran, protegen y presumen orgullosos para después abandonarlo
a su suerte antes de enseñarle a valerse por si mismo.
Esta
estrategia es tan cruel y real como suena, pues se implementó con el fin de poder
aprovecharse y drenar al máximo el contenido encontrado en terreno africano, manteniéndolos
rezagados y atacándolos sin que ellos pudieran defenderse o resistir como
resultado de la ignorancia, desinformación, manipulación de la que inconscientemente
fueron víctimas perpetuando una relación de abuso y dependencia cuyas
consecuencias se arrastran hasta nuestros días.
Es
con este pequeño análisis que tratamos de exponer las razones de visibilidad o
no visibilidad de este lugar y sus países miembros, el porqué de sus debilidades
y atrasos, pero a la misma vez rescatando y remarcando sus fortalezas a nivel colectivo
e individual, buscando aclarar quizá un misterio que aparentemente lleva mucho
tiempo sin hallar fundamento.
Dejando
claro que África ha existido desde el principio de los tiempos y que aun cuando
algunos se empeñan en reprimir o eliminar sus vestigios es desde siempre la
cuna histórica de la humanidad.
Comentarios
Publicar un comentario