Hablemos sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible
Retomando un poco las ideas de nuestra última entrada, el tema central del presente artículo serán Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también conocidos como agenda 2030.
Estas iniciativas son un claro ejemplo de la antes mencionada gobernanza global, pues son una serie de propósitos orientados a mejorar al mudo en sus distintas dimensiones, abarcando múltiples asuntos de importancia internacional que van desde el cuidado del agua hasta la erradicación de la pobreza.
Los ODS fueron instaurados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 2015 y cuyo alcance está planteado para 15 años, por lo tanto, para este año podemos decir que vamos a la mitad del camino.
Razón por la cual bien vale la pena analizar el proceso de cumplimiento del proyecto, saber en dónde estamos parados, de dónde venimos y hacia dónde vamos. En otras palabras, hacer un balance y tomar decisiones/acciones tanto externas como internas al respecto.
Han pasado ocho años desde la firma del pacto de desarrollo sostenible y si lo observamos con más detenimiento, a pesar del tiempo transcurrido pocos han sido los resultados obtenidos. Una contingencia sanitaria, conflictos, desastres y otras crisis han pausado el progreso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y retrasado el desarrollo humano por primera vez en años.
En este sentido es que al exterior, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, autor de este proyecto ha convocado para 2023 a una nueva Cumbre de los ODS en donde cada uno de los agentes y líderes mundiales refrenden su compromiso ante estas metas en términos de la cooperación internacional e impacto social.
Es necesario considerar que las consecuencias de este periodo convulso se reflejan a su vez al interior de los países, afectando a sus sectores económico, político y principalmente social, es ahí en donde las resoluciones y esfuerzos internos cobran relevancia.
En efecto, existen algunas estrategias con las que las sociedades desde sus trincheras pueden contribuir a las causas mundiales, esto se logra con el diseño, planeación e implementación de programas, medidas o políticas públicas que basadas en un método inductivo comiencen a nivel local y vayan escalando posiciones para en el futuro implementarse a niveles nacionales y/o mundiales. Lo que en términos internacionales se conoce como diplomacia de ciudades o paradiplomacia.
Con base en lo anterior, este concepto puede traducirse como “poner nuestro granito de arena” llevando a la práctica alguno(s) de estos ODS tanto dentro como fuera de nuestras comunidades contribuyendo así poco a poco al logro de cada uno de los objetivos en conjunto de manera más rápida y eficaz.

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