DIA MUNDIAL DE LOS REFUGIADOS
El pasado 20 de junio se conmemoró el
Día Mundial de los Refugiados y me parece un tema relevante para analizar sobre
todo en estos días en donde las tasas y porcentajes de refugiados en el mundo
han aumentado exponencialmente.
Este día se estableció en el 2001 y tiene como
objetivo honrar a las personas refugiadas alrededor del mundo, aquellas que se
han visto obligadas a abandonar sus lugares de origen y han sido desplazadas
principalmente debido a los conflictos armados o escaladas de violencia que
enfrentan sus países, mismas condiciones que no les permiten vivir ni
desenvolverse adecuadamente.
Con base en lo anterior, el concepto “refugiado”
además de que posee una definición en concreto, engloba a su vez una
multiplicidad de grupos puesto que, hay diferentes condiciones de refugio, en
este caso, existen refugiados, solicitantes de asilo, apátridas, desplazados
internos y repatriados. Cada uno bajo circunstancias y con características
particulares.
En primera instancia existen los
asilados, mismos que, por motivos de peligro como amenazas, discriminación
ideológica, religiosa, sexual, étnica o grupos sociales dirigen una solicitud a
otros países para ser reconocidos y admitidos dentro de sus sociedades
temporalmente (periodo para la resolución de conflictos). Año tras año aproximadamente un millón de
personas piden asilo.
Asimismo, los refugiados en
específico, refieren a toda persona que sale o vive fuera de su Estado a razón tanto
de la persecución que sufren como también por los riesgos que suponen las
problemáticas presentes en sus países para con su vida e integridad humana, ya
sea por guerras o desastres naturales.
Por otro lado, se encuentran también los
desplazados internos, cuya población se considera la más frágil ya que su
dispersión ocurre dentro de su propio país, lo que los mantiene en un estado de
inestabilidad constante.
Los apátridas, un grupo que busca
refugio debido a que no es considerado parte de ninguna sociedad y/o país y
vive en constante negación de sus derechos fundamentales.
Y finalmente,
los repatriados, que
consiguen volver a casa. El regreso a casa pone fin a un periodo a menudo
traumático, en el exilio. Puede pasar meses, años o incluso décadas después de
que tuvieran que huir, y muchas veces no llega a completarse en su totalidad.
El refugio es un término multifactorial con el
que vale totalmente la pena reflexionar, pues, hoy en día supone uno de los asuntos
más importantes para la comunidad internacional, para 2023 la cantidad de
refugiados es tres veces más alta que hace 10 años y las cifras siguen en
aumento. Lo que implica que la crisis de refugiados cada vez sea más fuerte y
difícil de contener.
En este
caso, la mayor cantidad de refugiados proviene principalmente en cuatro países,
Palestina, Ucrania, Siria y Afganistán, cuyos receptores resultan ser de mayor
a menor porcentaje: Irán, Turquía, Jordania, Alemania, Palestina, Pakistán,
Uganda, Líbano, Rusia, Chad, Etiopía, Bangladesh, Polonia, Sudán y
Francia.
Es en función
de ello que ahora más que nunca debemos poner sobre la mesa a las personas
refugiadas, conmemorar sus esfuerzos, ser conscientes de su lucha, pero sobre
todo tomarlas en cuenta en todos los sentidos y desde todos los ámbitos
posibles impulsando así la toma de acción tanto individual como colectiva que
coadyuve a mejorar la situación.

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